El sector salud fue uno de los primeros en explorar seriamente la realidad virtual, y hoy es uno de los ámbitos donde más se investiga su aplicación. Las posibilidades son amplias —desde la formación de estudiantes hasta el acompañamiento de pacientes—, pero también es un terreno que exige especial rigor: cualquier herramienta que toque la atención de personas tiene que diseñarse junto a profesionales y validarse con criterios clínicos.
Formación médica y de enfermería
La simulación forma parte de la educación en salud desde hace décadas, con maniquíes y salas de práctica. La VR suma escenarios que son difíciles o costosos de montar físicamente:
- Anatomía tridimensional: estructuras que se pueden recorrer, separar por capas y observar desde cualquier ángulo.
- Protocolos de emergencia: atención de un paro, triage en un accidente con múltiples víctimas, manejo de la vía aérea, con decisiones en tiempo real y consecuencias simuladas.
- Procedimientos y circuitos: preparación de un quirófano, lavado y vestimenta estéril, control de infecciones, uso de equipamiento.
- Comunicación con pacientes: dar malas noticias, obtener un consentimiento, contener a un familiar, con personajes virtuales que reaccionan.
La ventaja es la misma que en otros sectores: practicar muchas veces, sin riesgo para pacientes y con un registro objetivo de lo que hizo cada estudiante. Para instituciones con varias sedes, además, permite estandarizar la formación.
Planificación de procedimientos
A partir de estudios por imágenes como tomografías o resonancias es posible generar modelos 3D de la anatomía de un paciente específico y explorarlos en realidad virtual o mixta. Este tipo de herramientas se usa para analizar casos complejos, discutir abordajes y explicar la intervención al resto del equipo. Con visores de realidad mixta, el modelo puede ubicarse sobre la mesa de reuniones y ser revisado por varias personas a la vez.
Cuando un software se utiliza para tomar decisiones clínicas, puede quedar alcanzado por regulaciones de dispositivos médicos. Es un punto que hay que evaluar desde el inicio con el área legal y regulatoria de la institución.
Rehabilitación
En rehabilitación física y neurológica, la VR se usa como complemento para convertir ejercicios repetitivos en actividades con objetivos, progresión y retroalimentación visual. El seguimiento de manos y de cuerpo de los visores actuales permite registrar rangos de movimiento, repeticiones y tiempos, información que el profesional puede revisar para ajustar el plan de trabajo.
El diseño en este campo tiene particularidades: interfaces muy claras, sesiones cortas, opciones de uso sentado, niveles de dificultad que define el terapeuta y cuidado especial del confort visual.
Prácticas terapéuticas y bienestar
Existen líneas de investigación y aplicaciones que usan entornos virtuales como apoyo en contextos como la exposición gradual en terapias psicológicas, la relajación antes de un procedimiento o la distracción durante tratamientos prolongados. En todos los casos se trata de herramientas que complementan el trabajo de los profesionales y no lo reemplazan, y cuya utilidad tiene que evaluarse para cada población y contexto.
Cómo encarar un proyecto de VR en salud
- Equipo mixto desde el primer día: los profesionales de la salud definen contenido, criterios y límites; el estudio aporta diseño, desarrollo y experiencia de usuario.
- Precisión del contenido: cada procedimiento, dato y reacción del sistema tiene que estar revisado por especialistas.
- Privacidad de datos: si se procesan imágenes médicas o datos de pacientes, hay que cumplir la normativa de protección de datos personales y las políticas de la institución.
- Higiene y seguridad del hardware: protocolos de limpieza, fundas descartables y evaluación de contraindicaciones para el uso de visores.
- Validación: pruebas piloto con criterios definidos antes de extender el uso.
Lo que viene
Visores más livianos, mejor passthrough y eye tracking abren posibilidades para la formación y la evaluación objetiva de habilidades. La IA generativa, por su parte, permite pacientes virtuales con diálogos más naturales para entrenar la comunicación. Son avances prometedores que, en el ámbito de la salud, avanzan al ritmo que marca la validación.
Si trabajás en una institución educativa o de salud y querés explorar un simulador de formación, conocé nuestro enfoque en capacitación y simulación VR o escribinos para conversar sobre tu caso.
Comentarios 2
Soy docente de enfermería. Lo de practicar comunicación con pacientes virtuales me parece lo más interesante. ¿Se puede hacer con voces en español rioplatense o los personajes suelen venir en inglés?
Kinesiólogo acá. Valoro que aclaren que es un complemento. Lo que más me interesaría es poder exportar los datos de rango de movimiento para sumarlos a la historia clínica.
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